Los nódulos tiroideos son benignos en el 95% de los casos. Usualmente son asintomáticos sin más consecuencias. Pero, es importante visitar a un médico tan pronto como aparezca una masa palpable ya que típicamente el 5% de los nódulos son cancerosos.

La zona del cuello se compone de varios órganos, elementos viscerales, nerviosos y vasculares que pueden ser el centro de inflamaciones, infecciones o tumores.

Entre éstos, la tiroides es una glándula que desempeña una función clave en el metabolismo del cuerpo. Cuando es disfuncional, pueden producirse consecuencias más o menos severas para el organismo.

La glándula tiroides puede desarrollar tejido anormal que forma nódulos tiroideos. Estos nódulos pueden, algunas veces, provocar una liberacion anormal de hormonas tiroideas.

La tiroides es una glándula pequeña en forma de mariposa ubicada bajo la manzana de Adán. Produce hormonas que regulan el metabolismo del cuerpo y nuestro nivel de energía, controlando el nivel mínimo de energía requerido para que el cuerpo funcione adecuadamente. Los problemas relacionados con la tiroides están entre las condiciones médicas descritas más frecuentemente.


Los nódulos tiroideos son masas que generalmente aparecen en una glándula tiroides normal y normalmente miden menos de 1cm. Estos crecimientos anormales del tejido en la tiroides frecuentemente se ubican en el borde de la glándula tiroides,

el paciente que siente una masa en la garganta. Cuando se vuelven lo suficientemente grandes, o si el paciente es delgado, algunas veces puede aparecer una masa en el cuello.

Los nódulos palpables tienen una prevalencia de un 20% de la población general (la gran mayoría de veces no tienen trascendencia pero por su tamaño pueden ser molestos). Un 40% de los nódulos se encontrarán de forma incidental en una revisión ecográfica y se ha visto que más del 50% de la población mayor a 50 años los presenta. La frecuencia de esta patología aumenta con la edad y es mucho más frecuente en mujeres.

Aunque los nódulos sean pequeños tienen la misma probabilidad de ser maligno que los nódulos grandes con lo que si se palpa cualquier cosa en la zona anterior de “la garganta” deberá ir a su médico de referencia para realizarle una exploración clínica.


Me palpo un nódulo tiroideo, ¿Qué debo hacer ahora?

En caso que usted se palpe un nódulo deberá ir a visitar a su médico. Este debe palparle la tiroides para buscar signos de malignidad como son la dureza, la presencia de adenopatías o la infiltració de otras estructuras.

Será importante que le realicen una analítica sanguínea en busca de un marcador específico denominado TSH, una ecografía de la tiroides y en caso de que proceda una biopsia (PAAF). La analítica nos dará información de cómo el nódulo afecta a la función tiroidea, la ecografía nos permitirá valorar el tamaño, características y su evolución a lo largo del tiempo. Gracias a esto podremos valorar las posibilidades de malignidad o benignidad del nódulo. Por último y no por ello menos importante es la biopsia del nódulo. No siempre estará indicada pero es la prueba que nos dará el diagnóstico definitivo y es fundamental para su manejo. En caso que la lesión sea maligna deberá someterse a una cirugía mayor, pero en caso de que sea benigna tiene varias opciones entre ellas, el tratamiento no invasivo con ResoFUS Alomar.


En caso de que usted esté embarazada podrá realizarse los estudios con total normalidad pero si debe someterse a cirugía deberá esperar al final de la gestación.

Los nódulos tiroideos benignos únicamente deberán tratarse en caso de que molesten al paciente por su tamaño, en caso contrario podrá realizarse un control periódico para valorar su crecimiento.

ResoFUS Alomar es una alternativa para la cirugía y la monitorización, que permite el tratamiento no invasivo de tumores benignos sin cicatrices. Los procedimientos de nódulos tiroideos benignos se realiza de forma ambulatoria, en una sesión, bajo anestésico local y no es necesario tiempo de recuperación después del procedimiento.